El primer otoño de tu peludo en casa

El primer otoño de tu peludo en casa

Ayer entramos en el otoño, una nueva temporada y la primera que va a pasar nuestro nuevo amigo en casa.

Con el otoño llega también su época de muda de pelo y en la que se va a encontrar con los primeros cambios de temperatura, de hora y en la que contaremos con menos horas de luz, lo que puede conllevar una bajada de defensas. Y aunque nuestro joven cachorro ahora parece inmortal, lleno de energía y vitalidad, cabe tomar precauciones: lo primero será un chequeo general, así que toca ¡visita al veterinario! por si precisa de más vitaminas para afrontar el frío.

El otoño también trae consigo parásitos oportunistas, así que vamos a tener que atender su sistema inmunológico, y para ello, nada mejor que contar con el aliado perfecto: su médico.

Los cambios en su rutina habitual serán notorios, los paseos ya no serán tan agradables, y la lluvia y el frío se van a presentar muy a menudo. Para evitar que padezcan estrés, hay que mimarlos más si cabe, para que no se sientan solos en esos tristes días de lluvia mientras nosotros estamos fuera de casa.

Lo mejor es ir modificando poco a poco los horarios para que no sientan algún tipo de desorientación e incluso, estreñimiento. ¡Toca cuidar su dieta!

Las mascotas también notan el cambio de horario, por lo que hay que modificarlo poco a poco, ya sabes lo que ha costado enseñarle las rutinas, así que paciencia, no te estreses para no estresarlo a él.

Respecto a su dieta, la comida rica en fibra saciará el hambre, y los largos paseos aprovechando las horas de sol y con mejor temperatura, ayudarán a nuestro peludín a reducir su ansiedad.

¿Y su pelaje? En estos días verás como va a mudando el pelo más fino que tenía en verano, por un pelaje más denso que lo ayuda a combatir mejor las temperaturas a la baja. Eso lo hace su propia naturaleza, pero a ti te toca cepillarlo diariamente o un par de veces por semana, si su pelo no es delicado.

Pero sí es necesario sea cual sea su tipo de pelo, pues el no hacerlo, puede provocarle irritaciones en su piel, pues el pelo muerto se queda ahí y le producirá picores muy molestos que podemos evitar con esos cepillados rutinarios.

No creas que con el calor y la humedad nos libramos de garrapatas y pulgas. El otoño y las frecuentes lluvias, también son aliados de estos desagradables bichos. ¡La pipetaaaaaa! no debes olvidarla. Cada mes, una.

¿Y qué pasa con su baño?  En el caso de que a nuestro perrete lo duchemos en casa, no tienes que sacarlo de paseo para que se seque al aire libre como hacías en verano. Ahora toca secarlo bien antes de salir a la calle para evitar resfriados.

¡Cuidadín! Si llueve durante o antes del paseo, evitaremos que beba de los charcos. Si lo hace, debes regañarlo, pues así pondremos freno a que pueda coger alguna infección o virus.

¿A alguien le ha quedado alguna duda…? A nosotros, ninguna, así que acabamos esta entrada de hoy y nos vamos ¡a jugar con nuestro Bicho! ahora que no llueve, aún…

Ya sabes, ¡arrumacos perrunos y mil amores guauguau para tu familia canina y hasta prontito. ¡Muacs y lametazo perruno!

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